Celulitis, productos lácteos e intolerancia a la lactosa



La celulitis es un problema dérmico, muy anti estético que puede en algunos casos afectar la psiquis de quien la padece, generalmente las mujeres son las más afectadas por ella y la dieta juega un rol fundamental en su manifestación, así como también los factores genéticos.

Esta condición dérmica se genera cuando se forman pequeñas bolsas de grasa que se acumulan debajo de la superficie de la piel, situación que deriva en una presión contra los tejidos conectivos, produciendo una textura de aspecto grumoso con hoyuelos en las áreas afectadas, condición que popularmente recibe el nombre de “piel de naranja”, por la similitud a la textura de la cascara de la naranja.

Las áreas comunes donde hace su aparición la celulitis son por lo general; las caderas, los muslos, los glúteos y el estómago. Aunque la genética juega un pequeño papel en el desarrollo de la celulitis, la distribución global de grasa en el cuerpo juega el papel más importante y aunque no hay alimentos específicos que causan la celulitis, una dieta alta en calorías (azúcares y grasas) sin duda contribuye a la acumulación y mala distribución de las grasas en el cuerpo.

Por lo tanto una mala alimentación es la que conduce a un aumento de peso y éste hará más evidente la celulitis, siendo muy común entre las personas excedidas de peso, por ello se debe tener en cuenta que los productos lácteos por si solos, no causan celulitis, sin embargo si se consumen en exceso aquellos de tipo graso o enteros, como la crema de leche entera, queso duro y el yogur, sin duda podría aumentar su riesgo al sobrepeso y éste a la celulitis, pero como una causa indirecta.

Los especialistas recomiendan incluso si se tiene celulitis, no eliminar los productos lácteos de la dieta por completo, ya que proporcionan una buena cantidad de calcio y otros nutrientes, pero sí elegir las opciones bajas en grasa o descremadas, para reducir su consumo de grasa y colesterol.

La intolerancia a la lactosa es una condición médica que ocurre cuando el cuerpo carece de la enzima lactasa y en consecuencia este no puede digerir adecuadamente la lactosa o azúcar de la leche, que se encuentra en los productos lácteos, sin embargo esta condición tampoco tiene relación con la celulitis como muchos erróneamente creen, según lo definen los especialistas en nutrición.