Intolerancia y dolores de cabeza crónicos



La dieta puede jugar un papel fundamental en la manifestación de cefaleas crónicas, que puede tener su origen en la intolerancia a determinados alimentos, por ello identificarlos es el primer paso a solucionar este desagradable problema que muchas personas padecen y perjudica su salud psicofísica.

Los dolores de cabeza crónicos llegan a dificultar el goce de todos los aspectos de la vida y pueden echar a perder el disfrute de las relaciones íntimas y la vida familiar, así como también perjudicar el aspecto laboral al reducir la eficiencia, debido al manejo del dolor que se convierte en una verdadera cruz para la vida, pero se puede combatir a través de una dieta y estilo de vida saludable que suele estar ausente en las personas afectadas por esta dolorosa y desequilibrante condición.

Una dieta saludable debe revestir un carácter individual, ya que ciertos alimentos presentan distintas reacciones en cada organismo, por lo cual lo correcto es acudir a un especialista en nutrición para que lleve a cabo una evaluación, particularmente cuando se padecen dolores de cabeza crónicos o migrañas, ya que la dieta en medicina natural es el primer factor a tener en cuenta para el tratamiento de esta preocupante condición que deriva en estrés y éste en diversas patologías.

La sinusitis suele relacionarse con los dolores de cabeza crónicos y la alimentación, ya que sus síntomas se incrementan con el consumo de harinas y lácteos, por ejemplo, pero esta condición puede tener su origen en una alergia y lo que debemos saber; es que la sensibilidad a los alimentos y las alergias alimentarias son términos utilizados para referirse a la intolerancia alimentaria, sin embargo tienen significados diferentes.

Las alergias alimentarias representan una respuesta inmune a las proteínas llamadas antígenos contenidas en los alimentos, representando una situación más grave que la sensibilidad a los alimentos, la cual se produce como resultado de deficiencias enzimáticas, por ejemplo la intolerancia a la lactosa, pero también se debe tener en cuenta que hay alimentos que causan tanto alergias como sensibilidades alimentarias, como; los huevos, la leche y el pescado, siendo éstos siempre el primer objetivo a evaluar por los profesionales ante una patología.