Niños irritables, cuidado con la Intolerancia a la lactosa



Cuando hablamos de intolerancia a la lactosa hacemos referencia a la incapacidad por parte del organismo de digerir el azúcar de la leche vacuna, que recibe el nombre de “lactosa”. Esta condición es provocada por una deficiencia enzimática que no alcanza a descomponer este tipo de azúcar complejo en glucosa y galactosa, que son dos azúcares simples de absorber por el torrente sanguíneo.

Esta condición generalizada afecta a determinadas poblaciones y grupos étnicos más que a otros, siendo muy común en las personas mayores, pero no tanto en los lactantes y niños pequeños que presentan un síntoma destacable; la irritabilidad o incomodidad que le produce la afección, ya que transitan por cólicos, dolor abdominal, gases, distensión, diarrea y náuseas.

Los síntomas generalmente aparecen entre los 30 minutos y dos horas después de consumir leche o alimentos que contengan productos lácteos y la gravedad de los síntomas se puede correlacionar con la cantidad y el tipo de producto lácteo consumido.

Según la Academia Americana de Pediatría los puntos a tener en cuenta sobre la intolerancia a la lactosa en los niños es que pueden desarrollarla ocasionalmente desde los 2 o 3 años, siendo ésta la edad de alto riesgo y por ello recomienda realizar pruebas adicionales en los niños que presenten síntomas de intolerancia a la lactosa, para descartar una infección aguda o lesión intestinal, así como alergias.

Para tener muy en cuenta; el síntoma de irritabilidad que manifiestan los niños puede también ser motivo de una sensibilidad causada por una alergia a la proteína de leche, en lugar de intolerancia a la lactosa, por ello se requiere de un muy buen diagnostico pediátrico para actuar con el tratamiento adecuado en cada caso particular.

Otro punto muy importante que los padres deben conocer, es que además existe otro tipo de alergia alimentaria relacionada, pero que no tiene nada que ver con la lactosa y se trata de la alergia a la caseína, la cual implica al sistema inmune en lugar del sistema digestivo, situación que requiere de un tratamiento muy distinto.