DIETAS

Las dietas de eliminación consisten en suprimir de las mismas el alimento o la combinación de alimentos que están bajo sospecha durante las dos semanas anteriores a la estimulación alimentaria. 


Si desaparecen los síntomas durante este periodo de tiempo, se vuelven a añadir a la dieta los alimentos eliminados, en pequeña cantidades que se incrementan gradualmente hasta que se alcanza un consumo normal. Una vez verificados todos los alimentos que estaban bajo sospecha, se pueden evitar consumir aquellos que hayan causado problemas. 

Las intolerancias alimentarias pueden interferir en una dieta de control de peso, ya que muchas dietas adelgazantes no funcionan como es debido, al no tener en cuenta las intolerancias y el estilo de vida de cada individuo. Por eso, es importante tener una dieta personalizada con dicho estudio.

Una vez que se ha realizado un examen completo para identificar de forma precisa los alimentos o componentes causantes de la intolerancia, hay que prevenir las reacciones, para ello, puedes limitar el tamaño de las raciones que consumes del alimento en cuestión y así, evitar los síntomas. Esto hay que llevarlo a cabo con la ayuda profesional de un dietista titulado para asegurarse de que no se excluyen nutrientes de la dieta cuando se cambian o sustituyen alimentos. Para el tratamiento, es importante preguntar sobre los ingredientes y métodos culinarios empleados cuando se come fuera de casa, para evitar así los alimentos que causan problemas.